La diversidad cultural
A pesar de ser el Perú, un país pluriétnico, multilingüe y multicultural, esta diversidad ha sido motivo de discriminación y exclusión en muchos aspectos de la vida de los peruanos de las comunidades indígenas, andinas y amazónicas. Uno de los agentes socializadores que ha reproducido y fortalecido imágenes negativas de estas comunidades son los medios de comunicación.
Es un lugar común decir que Lima crece de una manera desordenada. Pero, ¿sabemos cuál es el origen de este problema? En la primera mitad del siglo XX, América Latina atravesó por una explosión demográfica caracterizada por la expansión alrededor de una gran ciudad. Esto es lo que el sociólogo español Manuel Castells definió como el“proceso de urbanización macrocefálico” que se puede apreciar en la relación que tienen Buenos Aires para Argentina, Santiago para Chile, Caracas para Venezuela y Lima para Perú.
“Lima tenía una población con un crecimiento regular hasta 1930, pero es entre 1940 y 1960 que se produce un boom de crecimiento nunca antes visto. En ese periodo, la tasa de mortalidad en el Perú bajó a la mitad mientras que la natalidad se mantuvo relativamente estable”, afirma Pablo Vega Centeno, sociólogo y director del Centro de Investigación de la Arquitectura y la Ciudad de la PUCP. Esta sobrepoblación nacional llevó a que los campos ya no se dieran abasto (recordemos que por ese entonces, el Perú era un país rural) y necesariamente se tuvieran que buscar alternativas de vivienda fuera del lugar de origen. Como consecuencia, se ocupó gran parte del desierto colindante al valle de Lima y las quebradas secas de los contrafuertes andinos.
Además, en ese periodo se comenzó con la construcción de la red vial en el país (la Carretera Central, el tramo peruano de la Carretera Panamericana). A diferencia de la red ferroviaria (que era transversal), todas las carreteras parten de Lima, el “km. 1″. “Hay una frase que el entonces Gral. Óscar R. Benavides dijo: “Con estas grandes carreteras, vamos a llevar Lima a todo el Perú” y el efecto fue exactamente inverso: todo el Perú vino a Lima”, señala el profesor Vega Centeno.
Según la última encuesta del observatorio ciudadano Lima Cómo Vamos, el 66% de migrantes no se sienten limeños, a pesar de que viven en promedio 25 años en la capital. ¿Nos sentimos identificados con nuestra ciudad? ”Toda metrópoli, por definición, no puede tener una identidad, sino múltiples identidades. El problema es que Lima, como gran metrópoli, no acoge esta diversidad. En muchas zonas pareciera que la diversidad es un motivo de vergüenza o es tomada como un caso pintoresco. En la medida que esta sea vista como un obstáculo y no como una potencialidad, vamos a tener esos límites”, finaliza.

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